Poemas




El silencio quiere ser árbol, flotante hoja,
sílaba y savia del árbol quieto, sin tiempo.
El silencio quiere ser tus labios, ese refugio
donde callan las palabras porque ya están todas.

...

Mar calmo, la mano se hunde en tu caricia,
en un instante sentir tu secreta música,
y saber que tus ondulantes pechos navegados,
ante el poniente, son la fiel memoria de cada día.


(C) Wilson Pérez Uribe
Imágenes: Beachfront B-Roll
Videvo Free Stock

Wilson Pérez Uribe: un poeta fascinado por la Astronomía

Wilson Pérez Uribe
El programa "La última vocal", de la Universidad de Antioquia en Colombia, ha dedicado una emisión especial al poeta Wilson Pérez Uribe, haciendo énfasis en su afición por la Astronomía y como este estudio ha permeado su poesía. En la ágil y cuidada producción en la que participan tanto alumnos como profesores se puede notar tanto el aprecio que tiene Colombia por sus letras como la sencillez con la que Wilson entrega su talento de poeta y su amor por el cielo estrellado. 

Desde México una felicitación calurosa a "La última vocal" y a este trabajo que muestra para todos la notable aparición de este joven colombiano en las letras del mundo.

María García Esperón


El Astrófilo II en la revista La Tagua


El Astrófilo II



Algo buscan mis ojos
en la honda noche de anatomía estelar.
Algo entreteje con dificultad mi mirada
en el oro esparcido de un meteoro.
Indiferente de mi asombro
se precipita sobre mi helada pupila
el universo con su fabulosa tiniebla,
aunque por un sortilegio delicada y distante.
¿Quién me salvará de contemplar
ese lenguaje de perfección y abandono,
esa ligera tersura que la vista abarcar no puede?
¿En qué lugar, mil veces secreto,
por última vez iniciaré el rito de admirar
las estrellas que hasta en mi piel en fulgor duermen?

(C) Wilson Pérez Uribe


El Astrófilo VI



Contempla en silencio la danza de los astros,
que se eleven tus ojos al púrpura, azul, ámbar celeste
cuyos ardores viven turbulentos en tu sangre.
Cierta música va entretejiendo en tus sentidos
la alta y antigua cosmogonía de estrellas.
En ellas no verás la cadencia del número
que el árabe soñó en la quemante arena
ni la medida sombra ni el plano ni la línea
que adustas forman el rostro de un hombre griego.
Tras los pasos lentamente caminados,
ante el asombro de la materia que se yergue
y que no olvida destellar luz ante el cristal nocturno,
hallarás el mapa de tus manos y el fósil de tu memoria
en el continuo rumor, pródigo y lejano, del confín sideral.

(C) Wilson Pérez Uribe


El Astrófilo V



Qué alarmante es la noche, qué seductora
cuando de los últimos ecos del atardecer
ha hecho del tiempo una fúlgida tiniebla.
No es el mar un idílico azul de rara profundidad,
no es el verdor de las islas que antaño
cedieron a la música griega, de oro y de vino.
No es mi corazón el rojo sueño de mil venas,
no son tus manos, invisible mujer que acaso espero
el mármol donde declinan, silenciosos, los libros.
Es la noche astronómica de palpitante fuga
donde en constelada filigrana reposan
las aguas de olvidadas costas; es la noche
en que palabras de humo se elevan
a la sabana celeste donde me contemplo y donde muero.




Dos poemas





Contemplábamos la noche astronómica;

un meteoro cruzó el negro cielo, nos desgarró.

Luego brotó esa hermosa sensación de haber muerto,

ese otro sueño en el que nos sumimos al mirar.


...


Dónde el silencio sino en los tardíos

colores de la tarde que se niega a morir.

Dónde el armónico latido de mi corazón

sino en el extraño temblor de una estrella.


(C) Wilson Pérez Uribe